Indicaciones sobre el tratamiento iontoforético (cambio de polaridad)

Eficacia del tratamiento y cambios de polaridad

En prin­ci­pio, la efi­ca­cia de la ionto­fore­sis HIDREX no depende del sen­ti­do de la cor­ri­ente. Sin embar­go, inves­ti­ga­ciones clíni­cas han demostra­do que al prin­ci­pio del tratamien­to el áno­do (elec­tro­do pos­i­ti­vo, conex­ión A) es lig­era­mente más efi­caz que el cáto­do (elec­tro­do neg­a­ti­vo, conex­ión B).

 

HIDREX connectION (estándar) & HIDREX conceptION (opcional) — Cambio automático de polaridad

Con el fin de ase­gu­rar des­de un prin­ci­pio un resul­ta­do uni­forme del tratamien­to en ambos lados, en los aparatos que cuen­tan con fun­ción de cam­bio de polar­i­dad es posi­ble cam­biar la polar­i­dad de for­ma total­mente automáti­ca durante la sesión de tratamien­to. La volta­je de cor­ri­ente se reduce suave­mente a 0V después de la primera mitad del tratamien­to, la polar­i­dad cam­bia y la volta­je de cor­ri­ente aumen­ta nue­va­mente a la ten­sión estable­ci­da. El cam­bio de polar­i­dad solo puede usarse si el tiem­po de ter­apia es de al menos 10 min­u­tos, ya que tiem­pos más cor­tos con­ducirían a un tratamien­to inefi­caz.

La ven­ta­ja de esta fun­ción es que ya no nece­si­ta recor­dar qué polar­i­dad uti­lizar en cada momen­to.

 

HIDREX classicION — Cambio manual de polaridad

Durante la fase ini­cial del tratamien­to (1.ª fase) se recomien­da no cam­biar la polar­i­dad en ningu­na de las sesiones de tratamien­to has­ta que uno de los lados haya alcan­za­do la sequedad cutánea desea­da. Cuan­do uno de los lados está sufi­cien­te­mente seco (por ejem­p­lo, la mano derecha) se debe cam­biar la polar­i­dad y man­ten­er esta polar­i­dad durante las sigu­ientes sesiones has­ta que el segun­do lado (por ejem­p­lo, la mano izquier­da) tam­bién haya alcan­za­do el efec­to desea­do.
Una vez que se ha alcan­za­do la sequedad cutánea desea­da en los dos lados (por ejem­p­lo, en ambas manos), se recomien­da cam­biar la polar­i­dad en todas las sesiones del tratamien­to de man­ten­imien­to (2.ª fase).
El cam­bio de polar­i­dad se hace sim­ple­mente inter­cam­bian­do los elec­tro­dos del cáto­do (B) y del áno­do (A). Por ejem­p­lo, si en una sesión de la fase de man­ten­imien­to la mano derecha se tra­ta con el áno­do y la mano izquier­da con el cáto­do, en la sigu­iente sesión se uti­lizará el cáto­do para el lado dere­cho y el áno­do para el lado izquier­do y así suce­si­va­mente.

Obser­vación:
Desviarse de este modo de pro­ced­er no resul­tará en ningún peli­gro o efec­to secun­dario. Ya que la efi­ca­cia del tratamien­to a largo pla­zo no depende del sen­ti­do de la cor­ri­ente.